#YoUsoAuravant

Seguimos hablando con los usuarios de Auravant y compartiendo sus ideas y sugerencias de uso. Hoy es el turno de Luciano Piloni, responsable de AIAgro: una de las empresas que integra nuestra red de partners en Tres Arroyos.

Luciano compartió con nosotros los beneficios de la fertilización variable en semillas para cultivo de invierno y cómo se apoya en la plataforma de Auravant para hacerlo: con ambientaciones en segundos y una importante optimización de recursos.

Ambientaciones más precisas y menos insumos

Luciano cuenta que, cuando empezó a hacer siembra variable, hacía sus ambientaciones utilizando los mapas de tosca que tenía disponibles. Pero ahora, con Auravant pudo simplificar ese trabajo y mejorar sus resultados: con la plataforma, puede ambientar en segundos, sin tener que buscar ni descargar mapas, y la respuesta es mucho más precisa, lo que le permite optimizar insumos y agregar valor a los productores a los cuales asesora.

Fertilización variable en trigo y cebada

El principal beneficio de la fertilización variable en las semillas para cultivo de invierno, como son el trigo y la cebada, es que permite estabilizar los valores de proteína obtenidos. ¿De qué manera? Diferenciando las zonas con tosca de las que no tienen una limitante. ¿Por qué? Porque de otro modo, con un manejo fijo, el cultivo se pasaría de proteína en donde hay tosca mientras que disminuiría y se escaparía el rinde en donde no la hay.

Claro que entran en juego también otros factores como la variedad utilizada, pero con un manejo variable, según explica Luciano, podemos estabilizar los valores de proteína del cultivo. Aunque en trigo no hay un diferencial de calidad tan grande, cuando hablamos de la cebada esto cobra vital importancia, ya que el impacto es mayor y posibilita la entrada a un mercado de maltería cuando la parte donde se despega mucho el rinde, el valor de la proteína no se cae. Esto permite alcanzar una diferencia de precio de UDS30 a USD40 por tonelada de cebada.

Hasta 10% de ahorro en trigo

Desde que empezó a hacer fertilización variable en las semillas para cultivos de invierno, hace ya cuatro años, Luciano empezó a registrar resultados fueron más que positivos, sobre todo teniendo en cuenta las limitaciones de producción que le impone la tosca, al presentar dificultades para la optimización del uso de agua.

Si bien la siembra variable suele mostrar mayor impacto en cultivos de verano (con hasta 20% de ahorro), este asesor de Tres Arroyos pudo registrar importantes disminuciones también en el trigo: con 8 a 10% de ahorro en semillas y menor necesidad de aplicación de curasemilla, lo que contribuyó también a bajar los costos.

Por otra parte, en cuanto a la fertilización no vio ahorro, aunque sí una mejor utilización, al aplicar la dosis óptima a partir de la necesidad del suelo.

¿Cómo usas Auravant? Enviá tu caso de uso a hola@auravant.com y tu historia puede ser subida a nuestro Blog.